PRÁCTICUM
- ERASMUS

- 30 de mai. de 2019
- 1 min de leitura
Atualizado: 12 de jun. de 2019
En rasgos generales ha sido una experiencia gratificante y algo dura a la vez, ya que al tener que comunicarnos en portugués con los niños y niñas en algunos momentos hemos sentido que no dábamos el cien por cien de nosotras mismas.
Nos sentimos muy afortunadas por las tutoras de prácticas que nos asignaron, ya que confiaron en nosotras desde el primer momento, creemos que a pesar del idioma hemos sabido hacer frente a las diferentes situaciones que se han planteado en el aula, aunque sabemos que todavía nos queda muchísimo por aprender.
También hemos agradecido mucho que nuestras tutoras hayan estado dispuestas a ayudarnos en todo momento, incluso explicándonos casos que nos podíamos llegar a encontrar en el futuro y las mejores soluciones para enfrentarlo desde su punto de vista.
Como conclusión final, este trabajo nos hace sentirnos realmente felices, la inocencia de los niños y niñas es una de las cosas más bonitas de la vida y poder vivirlo día a día nos hace sentir bien, además son muy agradecidos y siempre responden con una sonrisa que nos ayuda a avanzar y querer seguir aprendiendo. El amor y cariño que recibes en este trabajo es increíble, y creemos que no hay nada más bonito que sentir esto todos los días de nuestra vida. Nos gustaría finalizar con esta frase que representa un poco nuestra experiencia, ya que creemos que hemos aprendido más de lo que hemos enseñado. “Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea” del autor Paulo Coehlo.
Leire Mier




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